Plus Size Soy una gorda sana, ¿Os sorprende?

Soy una gorda sana, ¿Os sorprende?

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Foto: Sebastià Pagarolas
Foto: Sebastià Pagarolas
Foto: Sebastià Pagarolas

 

A esta sociedad en la que vivo, ¿Qué valores se nos ha enseñado?

Nos están vendido una idea desde pequeños y eso nos tiene el cerebro lavado. Pensamos que somos libres, que algo nos gusta porque es nuestra decisión, nuestro gusto, pero hay cosas que realmente nos han inculcado y por ello pensamos así.

Os voy a decir algo que a muchas personas va a escandalizar: se puede ser delgado y sano, gordo y sano, o bien, delgado e insano y gordo e insano.

Yo por ejemplo y según la definición que esta palabra tiene, estoy gorda.

(Según la RAE: gordo, da.

  1. adj. De abundantes carnes.
  2. adj. Muy abultado y corpulento.)

Pero, continuando con lo que iba diciendo, estoy gorda y todas mis analíticas están perfectas. Soy una gorda sana, ¿Os sorprende?

Foto: Sebastià Pagarolas
Foto: Sebastià Pagarolas

También hay que decir que hay diferencias entre estar sana y llevar una vida totalmente saludable. Reconozco que no soy de hacer ejercicio físico, y a veces me paso comiendo porquerías, es verdad, a lo mejor no llevo una vida super saludable y eso es algo que puedo mejorar, pero si lo hago será por mí misma y no por la presión de la sociedad ni porque el modelo de belleza actual está muy lejos de lo que yo soy. Yo hoy en día soy feliz y eso no lo cambio por nada porque también sé lo que es pasarlo mal por un físico.

Hubo una época en la que adelgacé bastante, de manera poco saludable y excesivamente rápida. Tuve principio de anemia y mareos por bajones en la tensión. Me veía guapa y estaba contenta en general, pero creo que era más porque sentía que era mejor aceptada en la sociedad, que no por mí misma. Con el tiempo me he dado cuenta que en esas épocas, quería ser delgada no porque creía que era lo más saludable para mí, sino porque es lo que todo el mundo espera siempre de uno.

Comentarios del estilo: “- Con unos kilos menos arrasarías, eres muy guapa, DE CARA”. La sociedad asocia el éxito, la popularidad, la belleza en general con la delgadez acompañada de una cara bonita, pero los seres humanos somos imperfectos por naturaleza y yo sinceramente no creo que exista la perfección, pero sí unos cánones de belleza que se establecen para definir esa supuesta “perfección”.

Uno de los problemas está en que la libertad de expresión a veces se utiliza mal. Si estoy sana o no, si soy gorda, flaca, si estoy soltera o con pareja, etc. ese señoras y señores, es mi problema, mi decisión y mi vida.

Claro que puedes opinar, pero si lo haces no lo hagas con maldad o sin fundamento sólo guiándote por un prototipo. Creo que, como bien dice Meghan Trainor en su canción, toda persona es bella des de abajo hasta arriba. Por ello opino que merecemos un respeto sin tener en cuenta nuestro físico, como personas que somos.

Foto: Sebastià Pagarolas
Foto: Sebastià Pagarolas

Un comentario mal intencionado como puede ser insultar a alguien por su condición física, a mí no me afecta, pero puede ser peligroso para muchas otras personas más vulnerables en este sentido. Hay personas que son muy sensibles a este tipo de comentarios y no me da la gana que por una sociedad como esta tengan que crecer con los malditos complejos.

Otro ejemplo, ¿A que aspira un chico adolescente? ¿Qué quiere conseguir cuando sea mayor? Tengo la respuesta: Cochazo, mansión, dinero y un “mujeron” y no precisamente una gorda… ¿Por qué? Porque con ello se ha criado y con ello vive día a día. Por suerte con el paso del tiempo algunos de estos adolescentes se dan cuenta que hay algo más allá, pero lastimosamente hay personas que nunca dejan de estar condicionadas por ello.

Los afectados no somos solo los que recibimos burlas y los mensajes de la sociedad, es que hay personas a las que se las juzga y presiona porque les agrada algo fuera del prototipo ideal… ¡Y se les machaca por tener una relación una gorda!  Como por ejemplo, el otro día escuché que un chico le decía a otro: “- Oye, tu novia es “guapilla” pero está algo gordita… Tú con lo guapo que eres te podrías haber conseguido algo mejor”. Me quedé perpleja. Y el chaval como era muy jovencito se calló y se quedó cohibido sin saber que hacer porque ya sabía que lo iban a juzgar. A mí eso es lo que me da más pena, que las personas ya crecen con esa presión y esa mentalidad.

Claro, si los adolescentes quieren chicas delgadas, las revistas de moda quieren chicas delgadas, las agencias de modelo quieren chicas delgadas, los programas de televisión, hasta en el tele-noticias, las películas Disney, etc. todos quieren chicas delgadas, ¿A que aspira una adolescente? Fácil, a ser delgada para gustar a la gente. Y no os imagináis el daño que esto puede ocasionar, las personas se suicidan por estar gordas, hemos llegado demasiado lejos.

Foto: Sebastià Pagarolas
Foto: Sebastià Pagarolas

Es tan irónico todo. Hubo una época muy anterior a esta en la que el canon de belleza establecido era una mujer con más carnes, con bastantes curvas, y las mujeres que tenían una talla 34 actual (ideal para una modelo) se las calificaba de demasiado delgadas y de enfermas, hasta el punto que la presión la tenían por no adelgazar demasiado, al contrario de hoy en día.

No he puesto este ejemplo porque me agrade más este canon, solo es para que se vea el gran contraste y lo que un simple canon establecido puede ocasionar. Directamente yo opino que establecer esos cánones es dañino, y no debería existir un canon basado en el físico. Debería empezar a ser normal que todas las mujeres y hombres fueran aceptados sea cual sea su aspecto físico.

Es muy complicado, porque al fin y al cabo se necesita el marketing para vender y muchas veces el marketing recurre a estos ideales de belleza  pero, ¿y  si se vendieran personalidades? que vendan sonrisas, que vendan otro tipo de belleza menos superficial, la belleza se puede encontrar en muchos lugares, en muchas ideas y tipos de personas.

Yo de adolescente lo pasé bastante mal por este tema. Dios, no os imagináis cuantas horas me habré pasado en mi habitación encerrada llorando porque no sabía que ponerme para salir porque me veía horrenda, porque no me quería nada, y a lo mejor estaba más delgada que ahora, pero me quería mucho menos y era mucho más vulnerable.

Hoy en día me siento super orgullosa de haber aprendido a quererme, de haber superado todo eso y de sentirme bien y feliz conmigo misma.

Por eso quiero luchar para poner mi granito de arena para poder demostrar que todos los cuerpos son bellos , no importa el peso, el color, la altura, la condición sexual o el poder adquisitivo que tengan, son seres vivos con pensamientos, valores y sentimientos y son todos y cada uno de ellos PERFECTOS en su bella IMPERFECCIÓN.

Foto: Sebastià Pagarolas
Foto: Sebastià Pagarolas

Va a costar mucho que la sociedad lo vea así, a lo mejor ni se consiga que llegue a verlo, pero siempre he sabido que estaba aquí para luchar por algo y esta es una de mis causas, hoy en día lo sé y lucharé por ello.

@lissi_plus_size

20 Comentarios

  1. Excelente artículo, me fascinó, siento que una parte de el lo he escrito yo misma.
    Tengo 50 años siempre he sido una gorda sana y felíz conmigo misma, no tengo trauma de niñez o adolescencia menos en mi juventud porque me criaron haciéndome sentir linda. El rol de la familia en la aceptación es importante.
    Somos muchas, somos lindas.
    Gracias!

  2. Me gusta lo que escribes. Al la hora de buscar empleo las que no somos lo suficientemente guapas, delgadas… (insertar aquí el calificativo que corresponda) nos chocamos siempre con la misma pared: Nuestra apariencia. Cualquier comentario o discusión que gire en torno a nuestro aspecto en lugar de a nuestros palabras o experiencia nos reduce únicamente a unos simples cuerpos. Simplemente un objeto al que mirar.

    Sacando porcentajes de mi vida laboral, y esto ya es un nivel de frikismo alucinante, en el 80% de mis trabajos he estado de cara al público. Supongo que debería estar bastante contenta, porque el otro 20% no requería trato directo con gente, por la naturaleza del trabajo en sí. Así que, recapitulando, he dado con empleadores que han sabido ver más allá de mi aspecto y han sabido valorar mis capacidades como profesional.

    En una ocasión, en una entrevista, el reclutador me preguntó hasta en 3 ocasiones si había trabajado del cara al público. Yo creo que por ver si me desmoronaba o algo así y se caía la mentira. En otra bastante curiosa el entrevistador tenía amontonados cientos de curricula (se dice así en plural) en su mesa. A la candidata anterior a mí le habían pintado un bigote y unos cuernitos de demonio la mar de monos. Y la que se lleva la palma fue en la que el resto de candidatas llevaban minifalda, medias y tacones. La entrevistadora ni siquiera me consideró una candidata y allí me quedé esperando hasta que ya no hubo nadie. Y finalmente salió de un despacho y me preguntó que a quién venía a acompañar. Le dije que no venía a acompañar a nadie, que me habían citado para una entrevista. Me miró de arriba a abajo y, con desgana, me metió en un despacho. Una vez sentadas le dije que lo sentía, que no me había traído el uniforme, refiriéndome a la falda y los tacones. Para romper un poco el hielo, poque no había manera humana de comenzar una conversación que no girara entorno a que no me había considerado una candidata simplemente por cómo iba vestida.

    Esta es una pequeña muestra de lo que he venido experimentando a lo largo de mi vida laboral.

    Cuando rechazamos a alguien debido a su apariencia simplemente lo reducimos a su cuerpo. Hay que parar esto. Somos capaces de mucho más que de ser consideradas como objetos. Me niego a reducir mi persona a sólo lo que los ojos de otras puedan ver. Hay que enseñar a las mujeres que no se nos define por nuestra apariencia y enseñar a los demás a valorarnos más allá de una colección de partes del cuerpo.

    Defendamos que nuestra apariencia no cambia la validez de nuestras palabras, de nuestra experiencia ni de nuestra profesionalidad.

    Hagamos hincapié en que cuando reducimos a un hombre o mujer a su aspecto estamos contribuyendo a una cultura de “vergüenza corporal”, que lleva a desórdenes alimenticios, depresión y, en el peor de los casos, al suicidio.

    No dejemos que comentarios crueles sobre nuestro aspecto nos detengan a la hora de lograr nuestros objetivos, ya sea personales o profesionales. Nunca sabes quién está mirando, leyendo o escuchando eso que tú dices. Tenemos mayor influencia de la que creemos Hay que redefinir los cánones de belleza de tal manera que beneficien a las personas y no sólo a las empresas e industrias, ya sean de la moda o la alimentación.

  3. La verdad me siento muy identificada con el articulo, pienso lo mismo!! A parte de todo esto cuesta encontrar ropa a precio mas bajo…! Yo cuando eta adolescente me tenia que vestir con ropa de hombre, y zapatos de hombre porqué como colmo…, calzo un 43, y casi no hacen muchos zapatos con un 43!! Muy triste encontrarte con esta situacion!!

    Y también me han llegado a decir de todo, en el colegio los niños me insultavan…!! En definitiva me siento muy identificada, ojala que la sociedad cambiara…!! Un besazo enorme

  4. Bravo por tu artículo!! Yo soy una delgada sana. Y aunque en menor medida, también he sufrido los comentarios de mucha gente por mi delgadez. Cuando era pequeña e iba al pediatra, la línea de la altura estaba siempre por encima de la media, y la del peso, por debajo, pero siempre sana. Y así hasta día de hoy. Aún así, hay muchísimas personas que parecen no querer entender que hay gente muy delgada por constitución y dan por hecho que si tienes una 34 es porque te matas de hambre. A mí me han llegado a llamar anoréxica. ANORÉXICA. ¿Estamos locos? Un poco de respeto y precaución antes de “diagnosticar” un trastorno tan grave y mortal a alguien sólo porque te parece que está “demasiado delgado”. Que gente que apenas me conoce me diga “come algo, mujer” me parece un puto insulto (y si me conocieran se darían cuenta de que como muchísimo) y el súmmum del súmmum llega con el “las mujeres de verdad tiene curvas”… OK, entonces yo debo ser un alien, no? Todo esto me ha llevado a no valorarme ni quererme durante un montón de tiempo e incluso, cuando iba a bachillerato, a vestir sudaderas enormes todos los días para ahorrarme comentarios maliciosos y sin fundamento. Las mujeres de verdad somos todas y mi sex appeal no depende de mi peso ni mi talla de pecho ni de pantalón. A ver si lo aprendemos de una puta vez y empezamos a mirar y criticar menos a los demás y a respetarnos y queremos más a nosotros mismos. Todos los cuerpos son bellos.

    • Me alegra muchísimo que te haya gustado mi artículo!
      Exactamente, ese es el mensaje que quería transmitir, y es que no por ser “muy delgada” o estar “gorda” según lo establecido, vas a ser mejor o peor, a estar más sana o menos. A veces no es todo como afirman en esta sociedad.
      Gracias por tu comentario guapa, y sigue siempre así, sé tú misma y quierete como eres porque todos los cuerpos son bellos sin importar tallas, colores, altura…
      Muchos besos!

  5. Un aplauso.
    Ya es hora de que nos demos cuenta que esta sociedad esta enferma. No hablamos de diversidad? Pues a ver si somos capaces de aceptar las diferencias, alto, bajo, gordo,delgado,negro, amarillo…….
    Como se sabe los cañones de belleza van cambiando, a ver si en vez de mirar lo feo, miramos lo hermoso que todos tenemos, dejamos de juzgar a los demás y de imponer modelos irreales y poco saludables.
    Trabajo en el mundo de la moda y la realidad es que las mujeres reales no son perfectas, pero todas tienen algo que hermoso que resaltar, pero a los fabricantes de ropa les es mas sencillo hacernos creer que no nos queda bien la ropa porque somos imperfectas, en vez de reconocer que todas somos distintas y necesitamos formas diferentes.
    No nos dejemos engañar por marquetins de venta.

  6. Me gusta mucho lo que has escrito, pero tú no estás gorda. Si eso te sobran unos kilos y eres lo que se dice “rellena” pero no gorda. De hecho, estás estupenda y sexy.

    Besos.

  7. Eres muy guapa y de gorda no tienes mucho. Una mujer hecha y derecha con sus carnes redondeadas. Gorda sere yo que tengo la talla 52. Y una cosa mas: esta sociedad es medio loca medio sadica, donde si te sales por poco del estereotipo de la belleza, mereces ser blanco de mofas e insultos. Si, yo soy gorda y estoy sana, hago ejercicio diario, mis analiticas estan perfectas si no fuera por culpa de mi hipotiroidismo, pero me encuentro fuerte y levo una dieta equilibrada, aun asi sigue habiendo gente que me dice que tengo que hacer y comer. ¿Pero no pueden meter las narices en su vida? Mi lema ha sido siempre vive y deja vivir. Un saludo muy grande.

  8. Me ha encantado leerlo, de principio a fin. Me gusta la reflexión sobre los cánones de belleza erróneos y coincido totalmente. Y al igual que tú, pienso que son imposiciones grotescas y peligrosas. Una mujer que exala confianza y autoestima no es cuantificable por tallas, afortunadamente, pero es esa belleza a la que todos deberíamos aspirar. Que lleguemos a verlo en nuestra sociedad, difícil, lo importante es llevarlo dentro de cada uno.
    Enhorabuena por esa Plus Size de confianza!!

  9. Comparto precisamente TODO lo que dices. Me han llegado a decir “ganarías más si fueras delgada, eres guapa de cara”, e incluso obesa.
    Si a una persona que mide 1’68 y pesa 63kg la llaman “obesa”, no me quiero ni imaginar qué imagen tienen de las personas con un poco más de carnes.
    Yo puedo llegar a entender que no guste una persona a otra por su físico, a mí, por ejemplo, no me gustan los bajitos; pero no puedo llegar a entender cómo alguien puede llegar a querer herir a otra persona metiéndose con su físico. En mi vida se me ha ocurrido meterme con el físico de nadie, cada cuerpo es único, y por lo tanto, me da mucha rabia el pensar que hay gente que llega a creerse tanto el que todos los cuerpos deben ser clones de Barbies…

    Enfin, muchos besitos, por ser una luchadora y querer enseñar a los demás a luchar, y di que sí, seremos GORDAS/GORDOS, pero somos FELICES ♥

  10. Me ha impresionado tu publicación, has descrito exactamente mi situación desde pequeña. Tu hablas sobretodo de la adolescencia, pero yo vivo con eso desde la infancia. Me ha hecho mucha ilusión leer este post porque es la verdad pura y dura. Por suerte, tengo exactamente el mismo pensamiento que tú y soy feliz! Gracias por haber compartido tu pensamiento y espero que lo lea muchísima gente más que se identifique y les ayude a quererse.

  11. Estoy totalmente de acuerdo contigo, pero no creas que las chicas delgadas no lo hemos pasado mal tambien en algunos momentos de nuestras vidas. A mi tambien me ha costado mucho quererme, creer en que soy unica y intentar que todo me resvale. Porque todos tenemos algo que a otros no gusta, y siempre puede ser motivo de burla! Ahora soy una chica delgada tonificada, que se quiere mucho y se respeta..

    • Hola guapísima!
      Muchas gracias por tu comentario! 🙂
      Si lees todo el artículo verás que hablo también de las chicas más delgadas, también digo que simplemente no hay que encasillar a las personas ni juzgarlas sólo por un físico. Sé que las más delgadas también tenéis problemas de este estilo, todos lo hemos podido pasar mal porque esta sociedad y sus cánones són irreales. Te entiendo perfectamente, a unas por gordas, a otras por demasiado delgadas, otras por bajitas, altas, con gafas, aparatos… Siempre hay algo con lo que atacar, lo importante es aprender a quererse uno mismo para que esos comentarios malintencionados no puedan herir tu autoestima!
      Muchas gracias y besitos

  12. Enhorabuena, amiga!! Que alegría me da el que existan más mujeres como tu y como yo, que luchamos día a día contra los estereotipos del mundo, contra la imagen de “perfección” que el mundo nos vende desde el día en que nacemos… Pero tod@s somos hermosos a nuestra manera, no importa si somos una talla 0 (que es de lo más ridículo, ser una talla NADA), o una talla 44….
    Un abrazo y un saludo desde Guadalajara, México 🙂

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